Uruapan, Michoacán, México
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✈️ 1575 personas han entrado a este desmadre llamado "Sexto Viaje"

¡Bienvenidos a Sexto Viaje!


Aquí no hablamos solo de lugares, hablamos de experiencias
: de esas que huelen a café turco, saben a tacos de Uruapan y suenan a tren europeo a punto de salir.

Soy uruapense y viajero de corazón. Así que sí, vas a encontrar una sección especial dedicada a Uruapan, porque esta ciudad tiene más magia de la que muchos imaginan. Pero también vas a toparte con historias de todo el mundo: desde Berlín hasta Estambul, desde playas mexicanas hasta rincones perdidos de Europa.

En este sitio hay reseñas de ciudades, gastronomía, cultura, tradiciones, y esas noticias viajeras que te preparan para la aventura. También te tiro tips de viaje, una sección llamada "rostros viajeros" en donde si eres un aventurero ¡podrás compartir una foto en tu mejor viaje! y un apartado que neta te va a salvar la vida: el Kit del viajero, con artículos que uno no sabe que necesita hasta que anda a media aventura sin batería ni calcetines secos.

Y si ya te picó el bicho viajero puedes echarle ojo a nuestra sección de Agencia de Viajes, donde hacemos que tus planes se conviertan en historias dignas de contar. Así que ponte cómodo, sírvete un café, y empieza tu Sexto Viaje. Porque los cinco anteriores te enseñaron a vivir…pero el sexto, te cambia para siempre. 🌍✨

Tenía que empezar por Uruapan, ni modo que no.

Mira, uno no elige dónde nace, pero si tienes la suerte de caer en Uruapan, Michoacán, ya empezaste con ventaja. Por eso, cuando pensé en arrancar este blog, me dije: “Güey, no puedes empezar hablando de Cracovia o de Barcelona si ni siquiera has contado lo chida que está tu ciudad.”
Así que aquí estoy, escribiendo desde esta ciudad que huele a aguacate, café recién tostado y a lluvia en las tardes.

Uruapan no es solo la capital del aguacate. Sí, todos la conocen como la capital mundial del aguacate, pero es mucho más que eso. Tiene ese flow de pueblo que creció sin perder la esencia. Acá en algunos lugares todavía te despiertan los pájaros, no el tráfico. Y si te vas al centro, puedes echarte un cafecito viendo cómo la gente sigue saludándose como si se conocieran de toda la vida (y sí, probablemente sí se conocen).

El Parque Nacional de Uruapan “Barranca del Cupatitzio”
, parece que lo esculpieron los mismísimos dioses. Ríos que nacen de la nada, puentes de piedra, árboles que se sienten milenarios y una paz que no te vende ninguna app de meditación. Ahí vas a encontrar “La Leyenda de la Rodilla del Diablo” en donde satanás un día se rompió la madre, fue tan duro el fregadazo que dejó marcada su rodilla en una piedra.

La Comida que te vas a topar aquí te va a volver loco. Entre carnitas, uchepos, corundas, atoles, tacos dorados y el pan de cada esquina, Uruapan es de esos lugares donde no vienes a contar calorías, vienes a llenarte el alma (y la panza). Yo no puedo tomar café ni de pedo porque me llega la ansiedad bien cabrón, pero si tu si eres cafetero, te aviso: aquí el café es de verdad. Hay fincas, tostadores y aromas que inundan varias partes de la ciudad.

Las festividades que tenemos aquí son otro nivel. Comenzando por la semana santa, desfiles, danzas, máscaras, fuego, colores y orgullo, y por si fuera poco el "Tianguis Artesanal de Domingo de Ramos" que se pone en la plaza central es el más grandes de Latinoamérica. Si no te llevas algo hecho a mano, te llevas mínimo la emoción de ver tanta belleza en un solo lugar. "El festival de velas" es otro espectáculo que atrae a nacionales y extranjeros de todo el mundo, dentro de las celebraciones de día de muertos, con altares, conciertos, rituales, obras teatrales y el encendido de miles de velas en todo el centro histórico.
 
Uruapan es mi punto de partida así que sí, este blog tenía que comenzar por aquí. Porque viajar también es aprender a ver lo tuyo con otros ojos. Porque antes de perderme de noche entre las calles de Praga o  visitar las montañas nevadas de Polonia, tenía que pararme en la banqueta de mi ciudad, cerrar los ojos, y decir: “Qué bonito lugar me tocó.”

Sexto Viaje empieza en casa.
Y mi casa se llama Uruapan.